Más allá de ser la Copa Libertadores la gran obsesión de todos, ni que hablar si se trata del campeón defensor, a River se le viene uno de los partidos más importantes de lo que va del semestre: el Superclásico ante el convulsionado Boca que viene de cambiar entrenador (será el domingo desde las 17 en el Monumental).

Y por ahora, el panorama es bastante incierto para Marcelo Gallardo. Si bien llegará al juego con mayor descanso que su rival (tiene que presentarse por el certamen continental), ello no significa que lo haga en óptimas condiciones. Al menos así lo reflejan las bajas y alertas que se encendieron.

A los ya lesionados Álvarez Balanta y Andrés D’Alessandro (ambos continúan trabajando diferenciado y están prácticamente descartados), se le sumó la baja de Leonardo Pisculichi (distensión en el bíceps femoral de la pierna derecha) y la duda de Tabaré Viudez (padece una pubalgia, aunque no está apartado aún). El alivio llegó por parte de Lucas Alario, quien había instalado la preocupación luego de que se lo viera con hielo en su rodilla derecha al finalizar la última práctica. Sin embargo, la presencia del goleador no está en duda.

Frente a este panorama, el gran dolor de cabeza para el Muñeco pasa por el armado del mediocampo. Con el arco, la defensa y el ataque bien definidos; los acompañantes del caudillo Leonardo Ponzio son las incógnitas. Mientras es casi una fija que Nicolás Domingo ingrese por Joaquín Arzura, Ignacio Fernández lo haría por Piscu. En tanto, habrá que determinar si continúa dentro de los once Gonzalo Martínez o se le da lugar al ingreso de Camilo Mayada (Lucho González arrancaría desde el banco).

Considerando todo esto y a la espera de un ensayo de fútbol formal, la probable formación sería: Marcelo Barovero; Gabriel Mercado, Jonatan Maidana, Emanuel Mammana, Leonel Vangioni; Nicolás Domingo, Leonardo Ponzio; Gonzalo Martínez o Camilo Mayada, Nacho Fernández; Rodrigo Mora y Lucas Alario.