La jefa de bloque de Diputados del FpV y autora de la ley de interrupción voluntaria del embarazo, Juliana Di Tullio, insistió hoy con impulsar el debate en el Congreso de la Nación, a pesar de que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, dijo ayer que el tema “no está en la agenda” del Gobierno.

Fernández desestimó con sus dichos las declaraciones del flamante ministro de salud, Daniel Gollán, quien al momento de asumir el cargo prometió “un debate maduro” sobre el aborto.

“Por supuesto que el Jefe de Gabinete lo que expuso fue la postura del Gobierno. El Gobierno no propicia la discusión, de hecho la Presidente no está a favor. Pero el que tiene que hacerlo es el Congreso de la Nación”, dijo esta mañana Di Tullio.

Y añadió: “No coincido con la visión que dice que el jefe de Gabinete haya desautorizado al Ministro. Él lo piensa como un sanitarista, lo piensa desde la política pública”.

Al ser consultada sobre si no le sorprendía que un funcionario que estará solo ocho meses a cargo de la cartera de Salud impulse un debate tan controvertido, señaló: “Nadie que ponga la Presidenta en su gabinete hace la plancha, porque ella no hace la plancha”.

En el kirchnerismo no hay una posición homogénea sobre el tema. Es más, la jefa del movimiento se opondría al aborto legal, gratuito y seguro, que busca la ley creada por Di Tullio, una de las más férreas defensoras del “modelo”.

“Más de la mitad del bloque no está de acuerdo conmigo”, reconoció la diputada en una entrevista con radio América. Por eso, reconoció que fue “muy valioso lo de Gollán”, aunque aclaró: “Entiendo que es su posición personal”. “El Gobierno no propicia desde el Ejecutivo el debate, pero me parece muy interesante la posición del Ministro”, sostuvo.

El ministro Gollán, expresó ayer su preocupación por los 500 mil abortos que cada año se practican en la clandestinidad en la Argentina, muchos de los cuales, “sobre todo en mujeres de bajos recursos, les provocan la muerte”. Y consideró que “una de las posibilidades concretas” de enfrentar el problema “es el camino que tuvo Uruguay antes de la ley de despenalización (del aborto), que son las consejerías” donde se les ofrece a las mujeres, en la confidencialidad de la consulta, toda la información “para que puedan decidir en plenitud de conciencia” qué hacer frente a un embarazo no deseado.

Di Tullio coincidió con Gollán sobre la utilidad de las consejerías. Y destacó que “eso sí tiene que ver con las leyas actuales, ya no con un debate futuro sino con los embarazos no punibles, algo que ya está en el artículo 86 del Código Penal”.

No obstante, es consciente que no es este el momento más propicio para discutir el tema en el parlamenteo .”No veo una opinión favorable mayoritaria en el Congreso. Hoy no están dadas las condiciones para tratarlo, pero eso no quiere decir que no haya que tener el debate latente. En algún momento, el Congreso va a tener que madurar”

La legisladora kirchnerista consideró que en la discusión la Iglesia “es un actor central”, que “tiene un peso muy grande”. “Y en este momento, que hay un Papa argentino, mucho más”, agregó.