La ola de calor dejó al descubierto (por enésima vez) la crisis energética. Y una prueba contundente de ello se puede observar por estas horas en la ciudad de Buenos Aires, donde se registran cortes de luz en zonas residenciales de 15 barrios porteños.

El propio ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, había advertido el lunes sobre la posibilidad de que el aumento de la temperatura y el consiguiente incremento de la demanda de los usuarios propiciaran y le dieran forma a un escenario complejo. “La posibilidad de cortes de energía se va a ampliar porque hay mayor consumo”, admitió el funcionario.

El pronóstico se cumplió con precisión quirúrgica: horas después de la advertencia, los vecinos de la Ciudad comenzaron a tener problemas y un día después hicieron colapsar las línea de atención al cliente que ofrecen las distribuidoras de energía. Y en algunos barrios porteños hay grupos de personas que realizan piquetes para exigir que los responsables restablezcan el servicio eléctrico.
El problema es de tal magnitud que hasta la Casa Rosada y el Hospital Italiano se vieron afectados por el corte de energía: la sede gubernamental sufrió ayer un apagón de una hora entre las 18 y las 19. En tanto, el nosocomio mencionado afronta dificultades desde esta mañana

Los barrios en los que se registran interrupciones del servicio eléctrico son los siguientes: Nuñez, Belgrano, Almagro, Chacarita, Saavedra, Parque Chas, Mataderos, Caballito, Villa Urquiza, Palermo, Villa Ortuzar, Colegiales, Almagro, Flores y Liniers (en la zona del Hospital Santojanni).

Por esta situación las quejas se multiplican en las redes sociales, donde los internautas expresan su indignación de forma incesante. Incluso allí se observan pedido de ayuda de habitantes de localidades del Conurbano bonaerense y de diferentes ciudades de la Provincia.

Ante esta situación, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, afirmó esta mañana que los cortes de energía eléctrica son “responsabilidad estricta de las empresas privadas” que prestan el servicio.

El funcionario admitió que en ocasiones la interrupción del servicio eléctrico es “consecuencia de un crecimiento desmesurado de la demanda”. Sin embargo, apuntó: “El incremento de la oferta energética en megavatios tiene que estar acompañado también por un mecanismo de inversión en media y baja tensión”.

Con un consumo de 23.334 MW, a las 15 de ayer se alcanzó una nueva marca máxima en el uso de electricidad, cuando la marca térmica marcaba 33,8 grados de temperatura en la Ciudad de Buenos Aires. El anterior registro máximo se había anotado el 22 de julio último con 22.552 MW de potencia.

El jefe de gabinete advirtió hoy que habrá más problemas de luz cuando el termómetro pase los 32ª. Esa marca térmica ya fue superada antes del mediodía.