Foto: Telefenoticias

El exlíder de Callejeros Patricio Santos Fontanet está alojado en el sanatorio Morra, una clínica psiquiátrica privada de la ciudad de Córdoba.

Allí, el cantante recientemente condenado a siete años de prisión pasa los días “mal, en silencio, metido para adentro”, según aseguró su novia, única persona autorizada para visitar a Fontanet.

Su silencio, explica Miguel, es “propio de su depresión y su estado de salud”. “Patricio vive Cromañón todos los días, la tragedia no quedó en el 30 de diciembre de 2004″, dice la pareja del cantante.

No sólo por haber perdido a familiares y amigos, a su novia de ese entonces, o tener a su mamá “con el 40 por ciento del cuerpo quemado” -señala Miguel- sino por “la condena de cierto sector social, motivado por lo que te venden los medios, la desinformación”.

La joven cordobesa, con quien el músico tiene un hijo, Homero, de dos meses, confirmó que Patricio Fontanet se encuentra inmovilizado y con custodia. “Está atado todo el día. Tiene dos manos y un pie atado. Y tiene un guardia para él”.

Fontanet deberá seguir internado debido a un cuadro psicopatológico devenido del abuso de sustancias psicoactivas, según sugiere un informe pericial oficial.

Ayer, Marcelo Brito, el abogado del cantante, volvió a alertar sobre el peligro de que su defendido se quite la vida. “En este momento ese riesgo lo lleva a internarlo y estar atado en sus miembros superiores”, repitió esta mañana Marcelo Brito, quien además precisó que “su estado depresivo y su falta de interés por la alimentación lo lleva a estar conectado a una sonda”.

Además, el letrado volvió a reiterar que “Fontanet está internado en una clínica psiquiátrica, y además está privado de su libertad con custodia policial”. “No puede salir de ese lugar”, remarcó.

Nilda Gómez, madre de una de las 194 víctimas fatales del incendio de Cromañón, había denunciado ayer que la clínica de Córdoba donde está internado el músico “funciona más como un spa que como un centro psiquiátrico”.

La Justiciacondenó a Fontanet a una pena de siete años de cárcel, aunque el cantante cumple condena en un establecimiento psiquiátrico de Córdoba a raíz de la crisis sufrida al enterarse de la orden de prisión inmediata.